Abogado Laboralista Málaga > Abogados laboralistas en Málaga especializados en despido improcedente

Nuestro despacho de abogados laboralistas en Málaga atendemos a personas que han sido despedidas sin un motivo claro o sin que se hayan respetado los requisitos legales. En muchos casos, ese despido puede ser declarado improcedente.
La pérdida de un puesto de trabajo nunca es una situación fácil, no solo por la incertidumbre económica que genera, sino porque al mismo tiempo surgen un sinfín de dudas sobre si la empresa ha actuado correctamente, los derechos que tiene el trabajador y si merece la pena o es posible reclamar.
Se habla de despido improcedente cuando la empresa no consigue demostrar que existen motivos suficientes para despedir al trabajador o cuando no ha seguido el procedimiento que exige la ley. No basta con que el empresario afirme que existen razones para extinguir el contrato; debe acreditarlas y cumplir todos los requisitos formales.
Esta situación ocurre con más frecuencia de lo que muchos trabajadores imaginan. Hay empresas que entregan cartas de despido con explicaciones muy genéricas, otras que no aportan pruebas suficientes y otras que cometen errores durante el procedimiento. En cualquiera de estos casos, un juez puede considerar que el despido no está justificado.
Además, la legislación laboral establece unos plazos muy concretos para impugnar un despido, de ahí que dejar pasar los días pueda significar perder la oportunidad de reclamar una indemnización o incluso recuperar el puesto de trabajo. Por ello, actuar a tiempo es fundamental.
Si te ha sido entregada la carta de despido y tienes dudas sobre la legalidad de la decisión de la empresa, aconsejamos consultar cuanto antes con nuestro despacho de abogados laboralista en Málaga, donde estudiaremos tu caso de manera individual.
Cada situación es diferente, pero existen una serie de motivos que suelen repetirse con frecuencia. Entre los más habituales destacamos:
Hay trabajadores que creen que, si reciben una carta de despido, no pueden hacer nada. Sin embargo, la realidad es muy distinta: un gran número de despidos terminan siendo declarados improcedentes precisamente porque la empresa no logra justificar adecuadamente su decisión.
Una de las consultas más habituales que nos plantean nuestros clientes es qué diferencia existe entre un despido procedente y un despido improcedente.
El despido procedente es aquel en el que la empresa prueba correctamente las causas del cese y cumple todos los requisitos legales establecidos. Un despido improcedente es aquel en que los motivos no pueden demostrarse o no existen pruebas válidas. En esta situación, será un juez quien determine si el despido cumple o no con la legislación laboral.
Esta diferencia afecta directamente a los derechos económicos del trabajador y a las obligaciones que deberá asumir la empresa.
Si, tras una valoración de la carta de despido, se declara como improcedente, la empresa deberá escoger entre readmitir al trabajador en su puesto o bien abonarle la indemnización correspondiente. Lo más habitual suele ser el pago de la indemnización, aunque cada caso presenta sus propias particularidades.
Un despido improcedente no impide cobrar el paro, de ahí que, siempre que el trabajador reúna los requisitos de cotización exigidos, mantenga su derecho a solicitar la prestación por desempleo.
Conocer estos derechos desde el primer momento permite tomar decisiones con mayor tranquilidad y evita aceptar acuerdos que pueden resultar perjudiciales.
La respuesta depende principalmente de la antigüedad del trabajador, del salario y de la fecha en la que comenzó la relación laboral.
Con carácter general, los contratos firmados después del 12 de febrero de 2012 generan una indemnización de 33 días de salario por año trabajado, con un límite máximo de 24 mensualidades.
En los contratos anteriores al 12 de febrero de 2012 deben aplicarse reglas diferentes, ya que parte de la antigüedad puede calcularse a razón de 45 días por año trabajado hasta la fecha y de 33 días por año trabajado a partir de la fecha, respetando los límites establecidos por la normativa.
Aunque el cálculo de la indemnización pueda parecer una operación sencilla, un pequeño error en el cálculo del salario diario, antigüedad o de los conceptos salariales puede suponer perder una cantidad importante de dinero. Por ello, resulta recomendable que el cálculo sea revisado por un profesional especializado en Derecho Laboral.
El plazo para iniciar una posible reclamación por parte del trabajador es muy breve y estricto: dispone de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido.
Hay personas que esperan varios días pensando que pueden negociar con la empresa y, cuando deciden acudir a un abogado, descubren que ya han perdido la posibilidad de reclamar. Por eso, ante cualquier duda, lo más prudente es solicitar asesoramiento jurídico desde el primer momento.
No existen dos casos de despidos iguales: cada uno cuenta con circunstancias distintas. En nuestro despacho de abogados laboralistas en Málaga trabajamos cada caso de manera individualizada: analizamos toda la documentación, revisamos la carta de despido, estudiamos el convenio colectivo aplicable y valoramos si la empresa ha cumplido realmente con todas sus obligaciones legales.
Ofrecemos un asesoramiento cercano, honesto, transparente y adaptado a las necesidades de nuestros clientes. Queremos que comprendan qué opciones tienen y cuáles son las posibilidades reales de éxito antes de iniciar cualquier procedimiento.
Nuestro trabajo no consiste únicamente en presentar una reclamación, sino que también negociamos con la empresa cuando es posible alcanzar un acuerdo favorable, calculamos correctamente la indemnización que corresponde y acompañamos al trabajador durante todo el procedimiento, tanto en la fase de conciliación como, si fuera necesario, ante los Juzgados de lo Social.
Nuestro objetivo es que cada cliente conozca exactamente cuáles son sus derechos y pueda tomar decisiones con toda la información necesaria.
Nuestra amplia experiencia en conflictos laborales nos permite ofrecer un asesoramiento especializado tanto en despidos improcedentes como en reclamaciones de cantidad, sanciones, modificaciones de condiciones de trabajo y cualquier otra cuestión relacionada con el Derecho Laboral.
Si has sido despedido y crees que la empresa no ha actuado correctamente, no dudes en contactar cuanto antes con nuestro despacho de abogados laboralistas en Málaga: estaremos encantados de estudiar tu situación.
Actuar con rapidez y dejar que un profesional analice el caso desde el primer momento puede marcar la diferencia entre perder tus derechos o conseguir la indemnización que realmente te corresponde.