Abogado Laboralista Málaga > Despido colectivo: cómo proteger tus derechos

Cuando una empresa atraviesa dificultades económicas o decide reorganizar su actividad, una de las medidas más drásticas que puede adoptar es llevar a cabo un despido colectivo.
Esta situación, que afecta de manera simultánea a muchos trabajadores, genera mucha incertidumbre, ya que no solo supone la pérdida del empleo y preocupación por el futuro profesional y económico, sino también numerosas dudas sobre la legalidad del procedimiento, si la empresa ha actuado conforme a la ley, las indemnizaciones correspondientes o las posibilidades de reclamar.
Contacta con nuestro despacho de abogados laboralistas en Málaga. Atendemos con frecuencia a trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo, conocidos como ERE, y despidos colectivos.
El despido colectivo es un procedimiento regulado por la legislación laboral española mediante el cual una empresa decide extinguir varios contratos de trabajo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.
A diferencia de un despido individual, el despido colectivo no está relacionado con el comportamiento o el rendimiento de un trabajador concreto, sino con una situación que afecta al funcionamiento general de la empresa.
Este tipo de despido debe tramitarse mediante un expediente de regulación de empleo, siguiendo un procedimiento legal específico cuyo objetivo es garantizar que se respeten los derechos de los trabajadores y que exista un proceso de negociación entre la empresa y sus representantes.
Es importante diferenciar un ERE de un ERTE. Mientras que el despido colectivo mediante un ERE supone la extinción definitiva de los contratos de trabajo afectados, el ERTE implica una suspensión temporal de los contratos o una reducción de la jornada laboral, manteniéndose la relación entre la empresa y el trabajador.
No todos los despidos que afectan a varios trabajadores se consideran un despido colectivo. La normativa establece unos límites mínimos de trabajadores afectados dentro de un periodo de 90 días para que la empresa esté obligada a tramitar un ERE.
Los supuestos son los siguientes:
También se considera despido colectivo la extinción de todos los contratos de una empresa cuando afecte a más de cinco trabajadores y se produzca como consecuencia del cese total de su actividad, siempre que concurran las causas legalmente establecidas.
Además del número de trabajadores afectados, la empresa debe justificar debidamente las causas que motivan el despido y respetar todo el procedimiento legal. Si alguno de estos requisitos no se cumple, el despido puede ser impugnado ante los tribunales.
En nuestro despacho de abogados laboralistas en Málaga revisamos cada caso de forma individual para comprobar si realmente concurren las circunstancias que permiten acudir a un despido colectivo o si, por el contrario, la empresa ha actuado incumpliendo la normativa laboral.
La empresa no puede despedir colectivamente a sus trabajadores simplemente porque lo considere oportuno, sino que debe acreditar la existencia de causas económicas, técnicas, organizativas o productivas que justifiquen la medida.
Los motivos económicos son algunos de los más habituales. Se producen cuando la empresa presenta una situación económica negativa, como pérdidas actuales o previstas, o una disminución persistente de su nivel de ingresos ordinarios o de sus ventas.
No es suficiente con manifestar problemas económicos de manera genérica. La empresa tiene la obligación de aportar la documentación contable y económica necesaria para justificar las causas alegadas.
Las causas técnicas surgen cuando se producen cambios importantes en el ámbito de los medios o instrumentos de producción utilizados para desarrollar la actividad empresarial.
La incorporación de nueva maquinaria, procesos automatizados o sistemas tecnológicos puede provocar que determinados puestos de trabajo dejen de ser necesarios.
Las causas organizativas se producen cuando la empresa introduce cambios en los sistemas y métodos de trabajo del personal o en la forma de organizar la producción.
Es frecuente encontrarlas en procesos de reorganización de departamentos, eliminación de puestos duplicados o cambios importantes en la estructura empresarial.
Las causas productivas están relacionadas con cambios en la demanda de los productos o servicios que la empresa ofrece en el mercado, lo que puede obligarla a adaptar su plantilla a la nueva situación.
En todos estos casos, la empresa deberá acreditar las causas alegadas y justificar la relación existente entre dichas causas y las extinciones de contratos que pretende realizar.
Ante un despido colectivo, la empresa debe respetar un procedimiento legal concreto.
Aunque actualmente no es necesaria una autorización previa de la autoridad laboral para ejecutar un ERE, ello no significa que el procedimiento no pueda ser revisado posteriormente por los tribunales si los trabajadores o sus representantes deciden impugnarlo.
No todos los despidos colectivos cumplen la normativa. Existen situaciones en las que los tribunales pueden declarar que el despido no es conforme a Derecho o incluso que es nulo.
Otra práctica que puede generar conflictos es el denominado despido colectivo encubierto. Esta situación puede producirse cuando la empresa divide o distribuye los despidos en distintos periodos con la intención de no alcanzar los límites establecidos legalmente y evitar la tramitación de un ERE.
Ante cualquiera de estas situaciones resulta fundamental recibir asesoramiento jurídico cuanto antes.
Con independencia de la indemnización que corresponda, la empresa deberá abonar al trabajador su finiquito, en el que deben incluirse todas las cantidades salariales pendientes de pago.
La indemnización mínima legal por despido colectivo es de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. Los periodos de tiempo inferiores a un año se calculan proporcionalmente por meses.
La cuantía final puede mejorarse si se alcanza un acuerdo durante el periodo de consultas entre la empresa y los representantes de los trabajadores.
Cuando el procedimiento no se ha ajustado a la legalidad, puede impugnarse el despido para solicitar las consecuencias correspondientes en función de las irregularidades existentes.
Es muy importante solicitar ayuda profesional para analizar cada caso de forma individual, ya que influyen aspectos como la antigüedad, el salario, las condiciones pactadas durante el ERE, los criterios de selección y las posibles irregularidades detectadas.
Cuando una empresa inicia un despido colectivo, conviene conservar toda la documentación relacionada con la relación laboral y el procedimiento.
Esta documentación permitirá comprobar si la empresa ha calculado correctamente la indemnización y si ha respetado las condiciones y criterios acordados durante el procedimiento.
Si tu empresa ha iniciado un despido colectivo o has recibido una comunicación relacionada con un ERE, es importante no tomar decisiones de manera precipitada ni firmar documentos sin conocer previamente cuáles son tus derechos.
En nuestro despacho de abogados laboralistas en Málaga revisamos toda la documentación, comprobamos si la empresa ha cumplido los requisitos legales y defendemos los intereses de nuestros clientes durante el periodo de consultas o ante los tribunales cuando resulta necesario.
Cada despido colectivo es diferente, por lo que buscar ayuda jurídica desde el primer momento puede ser determinante para conseguir el mejor resultado posible.
Si tienes dudas sobre un despido colectivo, un ERE o la indemnización que te corresponde, no dudes en contactar con nuestros abogados laboralistas en Málaga.
Estudiaremos tu caso con total transparencia y te ayudaremos a defender tus derechos laborales durante todo el procedimiento